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jueves, 4 de febrero de 2016

anorexia nerviosa

 junto con la bulimia, un conjunto de enfermedades mentales y uno de los principales trastornos alimenticios, también llamados trastornos psicogénicos de la alimentación (TPA). Lo que distingue a la anorexia nerviosa es el rechazo de la comida por parte del enfermo y el miedo obsesivo a engordar, que puede conducirle a un estado de inanición. Es decir, una situación de gran debilidad ocasionada por una ingesta insuficiente de nutrientes esenciales.En casos graves puede desarrollar desnutriciónhambreamenorrea y extenuación.    
Sus orígenes nosológicos son muy antiguos, se conocen casos descritos desde la Edad Media. Participan en su evolución las funciones psicológicas, los trastornos neuroendocrinos, hormonales y metabólicos. Los posibles tratamiento sestán todavía en estudio, los tratamientos farmacológicos actuales pueden dar solo un modesto beneficio al paciente.
La anorexia nerviosa es una enfermedad, y no debe ser confundida con el síntoma llamado anorexia. El término anorexia proviene del griego a-/an- (negación) + órexis (apetito, hambre; deseo) y se emplea, en general, para describir la inapetencia o falta de apetito; este síntoma puede ocurrir en circunstancias muy diversas, tales como estados febriles, enfermedades generales y digestivas o simplemente en situaciones transitorias de la vida cotidiana. La anorexia por lo tanto es un síntoma que puede aparecer en muchas enfermedades y no una enfermedad en sí misma.
La anorexia nerviosa por el contrario, no es un síntoma, sino una enfermedad específica caracterizada por una pérdida auto inducida de peso acompañada por una distorsión de la imagen corporal, cuya presencia es indicativa de un estado patológico diferente del individuo, y puede tener consecuencias muy graves para la salud de quien la sufre
Los criterios estándar recomendados por el manual psiquiátrico para un correcto diagnóstico de la anorexia nerviosa son:                                              

  1. Una delgadez extrema (no constitucional, sino voluntaria), con rechazo a mantener el peso por encima de un umbral mínimo considerado normal. Anoréxico es un sujeto con peso por debajo del 85 % del esperado según la edad, la altura y/o el índice de masa corporal (IMC) menos de 15,5;
  2. Un fuerte temor a aumentar de peso, incluso en presencia de insuficiencia ponderal evidente;
  3. Una preocupación extrema por el peso y la apariencia física, que incluye tanto una alteración de la experiencia corporal, se le da demasiada importancia al peso a expensas de la autoestima, e incluso la negativa a admitir la gravedad de sus condiciones fisiológicas, el no estar conforme con su cuerpo (el factor de riesgo es más alto);
  4. En pacientes de sexo femenino, amenorrea (suspensión del ciclo menstrual) durante al menos tres ciclos consecutivos después de la menarquia.
El estrés psicológico puede expresarse a través de la ansiedad o la depresión, pero en cualquier caso pone en cuestión las relaciones y modelos culturales.
Se están realizando estudios para entender cuáles son los efectos de estos trastornos en los familiares de los afectados por la anorexia nerviosa


Trastornos del estado de ánimo

Los trastornos del estado de ánimo son un conjunto de trastornos definidos en el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM IV TR) cuya principal característica subyacente sería una alteración del estado de ánimo del individuo. La CIE  clasifica estos trastornos bajo el apartado denominado «Trastornos del humor (afectivos)».
Suelen diferenciarse dos grupos de trastornos del estado de ánimo, en función de si incluyen o no la presencia de episodios de manía ohipomanía: los trastornos depresivos y los trastornos bipolares. De los trastornos depresivos, el más conocido es el trastorno depresivo mayor, habitualmente conocido como «depresión clínica» o «depresión mayor». Por su parte, los trastornos bipolares, anteriormente conocidos como «psicosis maníaco-depresiva», se caracterizan por la presencia intermitente de episodios de manía o hipomanía, entremezclados con episodios depresivos. No obstante, también existen formas menos graves de ambos grupos. La forma leve de los trastornos depresivos se denomina trastorno distímico, y la de los trastornos bipolares, trastorno ciclotímico.  
La prevalencia de algunos trastornos del estado de ánimo, como la depresión mayor, se duplica en las mujeres. En el caso del trastorno bipolar II, las mujeres solo presentan unas tasas de prevalencia ligeramente superiores.
En 2011, los trastornos del estado de ánimo fueron la causa más común de hospitalización en niños de entre 1 y 17 años en los Estados Unidos, con unos 112.000 ingresos aproximadamente


Los síntomas cardinales del trastorno depresivo mayor  son humor deprimido  y pérdida de interés o placer. Otros síntomas varían enormemente. Por ejemplo, la pérdida del sueño  y de peso se consideran  muestras clásicas, aunque muchos pacientes deprimidos ganan  peso y duermen excesivamente.
Es dos veces más común en mujeres que en hombres.
Lo que  ahora se llama trastorno  depresivo mayor, sin embargo, se diferencia cuantitativa y cualitativamente  de la  tristeza normal o de la  pena. Los estados normales de la disforia (un estado negativo o aversivo del humor) son típicamente menos penetrantes y funcionan  generalmente en un curso de tiempo más limitado. Por otra parte, algunos de los síntomas de la depresión severa, tales como anhedonía (la inhabilidad de experimentar placer), desesperación, y pérdida de reactividad del humor (la capacidad de sentir un levantamiento del humor en respuesta a algo positivo) raramente acompañan a la  tristeza "normal". Los pensamientos suicidas y los síntomas sicopáticos tales como las ideas delirantes  o las  alucinaciones visuales significan  siempre un estado patológico.



sábado, 30 de enero de 2016

OBESIDAD

La obesidad es una enfermedad crónica de origen multifactorial previsible, la cual se caracteriza por acumulación excesiva de grasa o hipertrofia general del tejido adiposo en el cuerpo; es decir, cuando la reserva natural de energía de los humanos y otros mamíferos —almacenada en forma de grasa corporal— se incrementa hasta un punto en que pone en riesgo la salud o la vida. El sobrepeso y la obesidad son el quinto factor principal de riesgo de defunción humana en el mundo. Cada año fallecen por lo menos 2,8 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso o la obesidad. 
La OMS (Organización Mundial de la Salud) define como obesidad cuando el IMC (índice de masa corporal, cociente entre la estatura y el peso de un individuo al cuadrado) es igual o superior a 30 kg/m² También se considera signo de obesidad un perímetro abdominal en hombres mayor o igual a 102 cm y en mujeres mayor o igual a 88 cm. (Ver: diagnóstico de la obesidad).
La obesidad forma parte del síndrome metabólico, y es un factor de riesgo conocido, es decir, es una indicación de la predisposición a varias enfermedades, particularmente enfermedades cardiovascularesdiabetes mellitus tipo 2apnea del sueñoictus y osteoartritis, así como para algunas formas de cáncer, padecimientos dermatológicos y gastrointestinales. (Ver:Efecto sobre la salud).  

La obesidad forma parte del síndrome metabólico, y es un factor de riesgo conocido, es decir, es una indicación de la predisposición a varias enfermedades, particularmente enfermedades cardio vascularesdiabetes mellitus tipoapnea del sueñoictus y osteoartritis, así como para algunas formas de cáncer, padecimientos dermatológicos y gastrointestinales. (Ver:Efecto sobre la salud).




ALCOHOLISMO

El alcoholismo es un padecimiento que genera una fuerte necesidad de ingerir alcohol, de forma que existe una dependencia física del mismo, manifestándose a través de varios síntomas de abstinencia cuando no es posible su ingesta. El alcohólico no tiene control sobre los límites de su consumo, que va en aumento a medida que se desarrolla tolerancia a esta droga. Se considera como una enfermedad incurable, progresiva y mortal por la Asociación de Médicos de los EE. UU. (American Medical Association).

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo determina como «toda forma de embriaguez que excede el consumo alimenticio tradicional y corriente o que sobrepasa los linderos de costumbres sociales.